El backstage: cuna de la magia de BBFW

Luces, cámara y… ¡acción! Los instantes previos a un desfile siempre llevan consigo momentos de nervios, prisas, pero sobretodo ilusiones y pasión por el trabajo bien hecho. Cuando la pasarela de Barcelona Bridal Fashion Week se ilumina y deja paso a los diseños que deslumbrarán al público, la magia contenida se desata y envuelve el ambiente.  

Pero lo cierto es que esta sensación empieza mucho antes de que se inicie el espectáculo, y no termina cuando el último diseño cierra la pasarela. La vida en el backstage marca el inicio del show y perdura más allá de la fugacidad del desfile, dejándonos imágenes de impacto que permanecen en el recuerdo. A esperas de que llegue la nueva edición el próximo 23 de abril … ¿nos acompañas en esta retrospectiva en las entrañas de BBFW 2017?

Vestidos de Galia Lahav

Del mismo modo que una novia se prepara para brillar en el gran día, un gran equipo de profesionales entre bambalinas se encarga de que las más exquisitas creaciones de los diseñadores cobren vida y reflejen todo su esplendor y esencia ante los flashes. Son ellos los únicos responsables de conseguir el efecto “wow” tan deseado desde el momento en que la primera modelo pisa la pista. Y pese a lo que pueda parecer, no todo es un camino de rosas.

Vestidos de Marylise y Marco & Maria

Concentración, nervios, últimos retoques… las agujas del reloj avanzan a paso de liebre y marcan el ritmo frenético entre bastidores. Un amalgama de rostros serenos, miradas perdidas en el horizonte, sonrisas inquietas y complicidad en la mirada. Es la vida que brinda la magia al desfile.

Vestidos de Demetrios y Jesús Peiró

La pureza blanca de los atuendos contrasta con las sombras chinescas que se dibujan al paso de las novias, en un incansable juego de claroscuros. Un sinfín de texturas, detalles, volúmenes, longitudes y costuras combinan con tocados y accesorios que engalanan los vestidos. Cada diseñador estudia al milímetro todos y cada uno los diseños, poniendo el foco en las últimas tendencias y adaptándose a todos los gustos. Porque no hay dos novias iguales, y tampoco tiene por qué haber un “estilo nupcial” definido. Las formas juegan, inspiran, emocionan. Como lo hacen las novias en el día que pronuncian el “Sí, quiero”.

Vestidos de Demetrios y Rosa Clará

 

Fotografías de Carlota Serarols